domingo, 31 de mayo de 2020

Idea Vilariño / Ya no



Ya no

Ya no será
ya no
no viviremos juntos
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besaré al irme
nunca sabrás quién fui
por qué me amaron otros.
No llegaré a saber
por qué ni cómo nunca
ni si era de verdad
lo que dijiste que era
ni quién fuiste
ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido
vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.
Ya no soy más que yo
para siempre y tú
ya
no serás para mí
más que tú. Ya no estás
en un día futuro
no sabré dónde vives
con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.
No volveré a tocarte.
No te veré morir.

Olga Orozco / Con esta boca, en este mundo

Con esta boca, en este mundo 


No te pronunciaré jamás, verbo sagrado,
aunque me tiña las encías de color azul,
aunque ponga debajo de mi lengua una pepita de oro,
aunque derrame sobre mi corazón un caldero de estrellas
y pase por mi frente la corriente secreta de los grandes ríos.

Tal vez hayas huido hacia el costado de la noche del alma,
ese al que no es posible llegar desde ninguna lámpara,
y no hay sombra que guíe mi vuelo en el umbral,
ni memoria que venga de otro cielo para encarnar en
    esta dura nieve
donde sólo se inscribe el roce de la rama y el quejido
    del viento.

Y ni un solo temblor que haga sobresaltar las mudas
    piedras.
Hemos hablado demasiado del silencio,
lo hemos condecorado lo mismo que a un vigía en el
    arco final,
como si en él yaciera el esplendor después de la caída,
el triunfo del vocablo, con la lengua cortada.

¡Ah, no se trata de la canción, tampoco del sollozo!
He dicho ya lo amado y lo perdido,
trabé con cada sílaba los bienes y los males que más
    temí perder.
A lo largo del corredor suena, resuena la tenaz melodía,
retumban, se propagan como el trueno
unas pocas monedas caídas de visiones o arrebatadas
    a la oscuridad.
Nuestro largo combate fue también un combate a muerte
    con la muerte, poesía.
Hemos ganado. Hemos perdido,
porque ¿cómo nombrar con esta boca,
cómo nombrar en este mundo con esta sola boca
    en este mundo con esta sola boca?

1994

Juego de la ventana de la memoria


Juego de la ventana de la memoria


A cada jugador es dado un sobre sellado que contiene una fotografía de la misma ventana, tomada desde afuera del edificio. El sobre sólo será abierto al comienzo del juego y el texto escrito a continuación debe ser hecho de una sola sentada. La fotografía no debe haber sido usada anteriormente. Lo importante del juego es estar en el estado mental ideal que provoque la inspiración activada por el significado de la imagen. 
Observando la imagen de la ventana, a través de un acto de la imaginación, cada jugador escribe una descripción detallada del cuarto que está del otro lado de la ventana, en la que ubique objetos  (animados o inanimados) que se dibujen en sus recuerdos de la infancia de cada jugador, Debe ser una descripción objetiva, un cuadro viviente más que una narrativa, y puede ser no mayor a un párrafo de 500 palabras. 
Cuando todos los jugadores han completado sus descripciones de los cuartos imaginarios, estos serán puestos en común y comparados en sus similitudes y diferencias. 
Tomando las descripciones de los otros cada uno determina un objeto que tenga mayor resonancia en sus recuerdos de infancia. 
Luego, interroga a ese objeto en sus resonancias y analogías que provoque. Cada jugador escribe una o dos frases explicando qué significa ese objeto para él. 
Una vez terminan todos, los jugadores comparan juntos, cuarto por cuarto, los objetos que fueron seleccionados y las memorias enlazadas a ellos. 
Juego del grupo surrealista de Leeds, publicado en "Lo que será", almanaque surrealista 2014 de la revista Brumes blondes. 

El despojo / Rosario Castellanos

Me arrebataron la razón del mundo y me dijeron: gasta tus años componiendo este rompecabezas sin sentido. No hay más. Un acto es una ...